Polo Montañéz: un guajiro que cautivó al mundo


Por: Elena Milian Salaberry (AIN)
Calló el cantor cubano Polo Montañez hace 10 años, un 26 de noviembre, y su guitarra volvió a la localidad que lo vio crecer como artista, la comunidad de Las Terrazas, en la Sierra del Rosario, hoy perteneciente a la provincia de Artemisa.
En esa vecindad, a unos 45 minutos de viaje desde La Habana, radica la casa museo, con objetos personales, fotos, instrumentos melódicos, su típico sombrero blanco y, entre los reconocimientos y premios, las réplicas de los discos de oro y de platino, distinción obtenida por solo tres artistas cubanos.
Su fallecimiento fue precedido por una semana de vigilia de fanáticos de la nación y de otras latitudes, pendientes de la evolución tras su ingreso en el hospital capitalino Carlos Juan Finlay, luego del accidente de tránsito ocurrido en la noche del 20 de noviembre de 2002.
Ese lamentable hecho puso en estado crítico al autor de “Un montón de estrellas”, tema dedicado a un gran amor.
La masiva expectativa por su estado de salud fue demostrativa del reconocimiento a la sencillez y lealtad a su Patria del conquistador de la fama en el mundo musical en apenas dos años; dueño de los corazones del pueblo a fuerza de modestia y apego a las estampas cotidianas que le inspiraron decenas de canciones, muchas sin editar.
Ocurre que el cubano honra a las personas de esfuerzo honesto, a quienes con entereza se entregan a una obra, máxime cuando en esos individuos coinciden la capacidad de convertirse en todo un ídolo de multitudes y el poder de casi ignorarlo, para vivir como uno más sin olvidar su vida de machetero, ordeñador de vacas y tractorista.
Fernando Borrego Linares era el nombre del artista de 47 años a su muerte, residente sus últimos tiempos en el municipio de San Cristóbal, y líder de un septeto de formación autodidacta, con dos discos, “Guajiro Natural” y “Guitarra Mía”, grabados bajo el sello de la firma discográfica francesa Lusáfrica.
De amenizar los nocturnos en el hotel La Moka, en el Complejo Turístico Las Terrazas y de la mano de Lusáfrica, Polo pasó a la cúspide de su carrera.
Compatió con artistas como Rubén Blades, Andy Montañez, Margarita Francisco, Cesária Évora, Cándido Fabré, Francisco Repilado (Compay Segundo), Eliades Ochoa, Adalberto Álvarez, Danny Rivera, Gilberto Santa Rosa y otros.
Colombia declaró Hijo Ilustre a este hombre de manos enormes curtidas por el trabajo; siempre del lado de la Revolución que dignificó esos campos de los cuales el artista captó como nadie las sonoridades más típicas, todavía en voces de muchos como el primer día, porque lo auténtico no fenece.

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Acerca de Onelia Chaveco

Soy periodista cubana
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