Museo Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua


Por: Marisol Otero Álvarez, Gladys Caro Novoa
El Museo Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, es una construcción militar española

Castillo de Jagua

Castillo de Jagua

que forma parte del sistema defensivo costero ubicado en la entrada del canal de la Bahía de Cienfuegos, al sur de Cuba.
Con el objetivo de eliminar el comercio ilegal, y proteger el acceso al lugar, principalmente de corsarios y piratas, se inicia la construcción de esta sólida batería de costa, en 1733 y se concluye en 1745, bajo la dirección del Ingeniero Militar francés Joseph Tantete Dubruiller.
De estilo renacentista, es la joya arquitectónica más añeja e importante de los fuertes que se erigieron en la región central de la Isla. Esta adquiere notoriedad en el año 1762 cuando La Habana es conquistada por los ingleses, al concentrarse en la zona, gran parte de las fuerzas militares españolas en la Isla para la reconquista de la Capital del país.
Hoy es un Museo Histórico Militar declarado Monumento Nacional en 1978, con una posición privilegiada que propicia la satisfacción de disfrutar del maravilloso entorno del canal de entrada la bahía cienfueguera, además del valor patrimonial que expone su edificación y las colecciones de armas, artes de pesca e historia que posee.
Consta con seis salas expositivas, una capilla, una celda de tortura, un aljibe, un puente levadizo y el acceso a tres plazas con un mirador. Al igual nos presenta costumbres y leyendas que hacen que el visitante quede enriquecido de las tradiciones de su vecina población conocida como Castillo de Jagua.
La leyenda más conocida es La Dama Azul, que nos cuenta que:
El Castillo de Jagua, conserva sus historias y leyendas, que tuvieron origen en las nocturnas tertulias de los antiguos vecinos del lugar y que fueron transmitidas fielmente de generación en generación.
Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua

Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua

Según una de esas tradiciones, en los primeros años de construido el Castillo de Jagua, a horas avanzadas de la noche, cuando la guarnición estaba descansando y los centinelas dormitaban, rendidos por la vigilia; cuando en el vecino caserío de marineros y pescadores todo era silencio; cuando reinaba la quietud y la soledad más solemnes, turbadas únicamente por el monótono ritmo de las olas, y la luna en lo alto del firmamento brillaba esplendente, envolviendo con su luz tenue la superficie tersa del mar y la abrupta de la tierra, entonces un ave rara, desconocida, venida de ignotas regiones, de gran tamaño y blanco plumaje, hendía veloz el espacio y dirigiéndose al Castillo describía sobre él grandes espirales, a la vez que lanzaba agudos graznidos.
Como si respondiera a un llamamiento de la misteriosa ave, salía de la capilla de la fortaleza, mejor dicho, se desprendía de las paredes, filtrándose a través de ellas, un fantasma, o sombra de mujer, alta, elegante, vestida de brocado azul guarnecido de brillantes, perlas y esmeraldas, y cubierta toda ella, de cabeza a pies, por un velo sutil, transparente, que flotaba en el aire. Y después de pasear por sobre los muros y almenas del Castillo, desaparecía súbitamente, como si se disolviera en el espacio.
La fantástica visión, se repetía varias noches, produciendo el natural temor entre los soldados que guarnecían el Castillo, todos ellos curtidos veteranos que habían peleado en muchas y distintas ocasiones y que no podían ser tildados de cobardes; sin embargo, aquellos hombres no se atrevían a enfrentarse con la misteriosa aparición, y por temor a ella llegaron a resistirse a cubrir de noche las guardias que les correspondían.
Había en el Castillo un joven Alférez, recién llegado, arrogante y decidido que no creía en fantasmas ni apariciones de ultratumba, estimándolos productos de imaginaciones calenturientas o extraviadas. Rióse de buena gana el Alférez del temor de los soldados y para probarles lo infundado que era, se dispuso una noche a sustituir al centinela. Retiráronse los soldados a sus dormitorios y quedó el joven Alférez paseando, tranquilo y sereno, en la explanada superior del Castillo, sin más arma que su espada.
De pronto oyó penetrante graznido y gran batir de alas. En el preciso momento, el reloj daba la primera campanada de las doce. Levantó el Alférez la cabeza y vio la extraña ave de blanco plumaje describiendo grandes círculos sobre la fortaleza. Y de las paredes de la capilla, vio surgir y avanzar hacia él, a la misteriosa aparición que los soldados habían dado en llamar la Dama Azul, por el color del rico traje que vestía.
El Alférez sintió que el corazón le daba un vuelco, mas por el esfuerzo de su férrea voluntad dominó los nervios, y fue decidido al encuentro del fantasma…
La Dama Azul

La Dama Azul


¿Qué pasó entre la Dama Azul y el Alférez? No lo hemos podido averiguar.
El momento más culminante de esta leyenda, permanece en el misterio. Pero, sí podemos decir, para satisfacer la natural curiosidad del lector, que a la mañana siguiente de aquella noche fatal, los soldados hallaron a su Alférez tendido en el suelo, sin conocimiento, y al lado, una calavera, un rico manto azul y la espada partida en dos pedazos.
Don Gonzalo, que tal era el nombre del joven militar, recobróse pronto de su letargo, pero perdida la razón, y tuvo que ser recluido en un manicomio. En su extraña locura, veía siempre un fantasma, al que en vano acometía, pues al primer intento se desvanecía en el espacio, para aparecérsele de nuevo poco después.
Todavía es creencia del vulgo supersticioso, que la Dama Azul hace de tarde en tarde sus apariciones, paseando impávida sobre los muros de la fortaleza. A los primeros rayos de la aurora, se lanza al aire y dando lastimeros gritos se pierde en el boscaje del inmediato Caletón.

Anuncios

Acerca de Onelia Chaveco

Soy periodista cubana
Esta entrada fue publicada en Mitos y Leyendas y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s